El interés por la cultura graco-latina resurge con fuerza a partir de la segunda mitad del siglo XVIII con los descubrimientos de de Herculano y Pompeya, antiguas ciudades romanas que habían sido sepultadas con la erupción del Vesubio en el siglo I. Con esto, la atracción por el mundo antiguo, los viajes con intereses arqueológicos hacia las regiones recien descubiertas y las consiguientes publcaciones de estudios y documentos que estos viajes generaron, sirvieron de modelo para muchos artistas de la época.
A este siglo se le conoce como El Siglo de las Luces, puesto que el hombre rechaza todo aquello que le sea impuesto desde fuera, y solo admite aquello que le llega a través de la luz de su razón. Esta se convierte en la norma con la que se valoran todas las manifestaciones humanas. Debido a esto, aparecen en Europa una serie de pensadores con un espíritu científico que toman la experimentación como el método para adquirir conocimiento, sin temor a equivocarse. Es por esto que, más que un período de creación artística, este período se caracteriza por ser una etapa de estudio y análisis metódico. A este espíritu de revisión de las ideas tradicionales se le conoce como Ilustración.
El hombre adoptó, en esta época, una posición de rebeldía ante el sometimiento intelectual al pasado tradicional y sintió que, por sí mismo, gracias a la capacidad de su razón e inteligencia, podía explicar los misterios de la vida. Existía una necesidad de someter a revisión crítica todos los conocimientos alcanzados hasta ese momento. Es por esto que se desechan la revelación y la intuición como medios para acceder a la verdad. Surge aquí el mito del progreso, ya que se supone que la sociedad debe alcanzar una perfección ideal. Lograr el progreso es una tarea de todos los hombres, en general, y de los intelectuales, en particular. Con este fin, ilustrar al hombre para hacerlo participar activamente en el progreso, los intelectuales ilustrados franceses crearon la Enciclopedia, “diccionario razonado de las ciencias, de las artes y de los oficios”.
Los fundamentos que basan el pensamiento de este período neoclásico son, por una parte, una filosofía empirista, es decir, lo trascendental no es relevante, sino que la razón es, ahora, el método y la experiencia de cada hombre particular, el camino para llegar a ella. Otro fundamento en el que se basa este siglo se encuentra en el pensamiento de Rene Descartes. Este filósofo sostiene el triunfo de la razón por sobre cualquier otra forma de conocimiento: “pienso, luego existo”, de esta forma separa la ciencia de la fe.
1. EL NEOCLASICISMO
Este movimiento artístico pone su foco y afirma el carácter ejemplar del arte clásico de la Antigüedad y postula un criterio de imitación de este. Se sostiene, por lo tanto, como un hecho ineludible la superioridad de los antiguos por haber creado arquetipos perfectos de belleza y buen gusto. Todo aquello que no se ajustara a los parámetros establecidos en el mundo antiguo era considerado extravagante y de mal gusto, herencia de una “oscura” Edad Media. El escritor que pretendía ser tal, debía “disciplinar” su don natural mediante el estudio de los mejores autores de la antigüedad.
Por ser una época normativa, es decir, el arte, y en especial la literatura, están sujetas a normas que encauzan al artista por la vía de la razón e impiden la manifestación de cualquier capricho individual. Además, las reglas neoclásicas se organizaron en torno a dos direcciones fundamentales:
a) las que se refieren a la elaboración de la razón para lograr obras verosímiles y universales, y
b) las que apuntan a la finalidad moral educativa de las obras artísticas.
La verosimilitud se logra a través del ejercicio de la razón en la literatura, ya que esta impide los excesos de la fantasía y la imaginación. Esto se justifica por la necesidad educativa del arte. Para cumplir con esto, necesariamente debe ser entendida por todos, por lo que sólo la razón puede contribuir a la manifestación de un arte comprensible.
El arte, como se dijo, debe tender hacia el progreso moral del individuo, mediante el ejemplo educativo, es decir, la obra se convierte en un instrumento para mostras algo. Esto favorece al auge de la fábula, ya que su afán docente está destinado a promover o corregir una conducta en el individuo.
LA FÁBULA
Es un relato breve de contenido didáctico. En el siglo VI a. de C., encontramos a Esopo, escritor griego, como su máximo exponente. En el siglo I d. de C. El más célebre era el poeta latino Fedro.
Durante el siglo XVIII, el hecho de que la literatura tenga una finalidad didáctica, explica el auge de la fábula. Por la misma naturaleza de este tipo de obras, facilitan la función que se asigna a la literatira de este período, pues permite poner el arte al servicio de la educación. Los más importantes fabulistas españoles fueron Felix Maria de Samaniego y Tomás de Iriarte.
“Así frecuentemente
el hombre se deslumbra con lo hermoso,
elige lo aparente,
abrazando tal vez lo más dañoso;
pero escarmiente ahora en tal cabeza:
el útil bien es la mejor belleza.”
La poesía neoclásica se caracteriza por el tema bucólico de idealizados pastores que cantan las gracias de su amada, una pastora, mientras esta retoza en una idílica naturaleza.
2. EL ROMANTICISMO
Este movimiento, junto con el Renacimiento, es considerado uno de los más importantes de la vida intelectual europea. Se inicia, aproximadamente, a fines del siglo XVIII y se prolonga hasta 1825. Se propaga por toda Europa y América, donde su dominio alcanza hasta los años 1850 – 1860, siendo desplazado por un movimiento de sentido opuesto y de finalidad realista.
Las manifestaciones románticas son de renovación espiritual y artística, lo que lo lleva a oponerse a las fuentes de inspiración grecolatinas, a rechazar la estética clásica con sus separaciones de géneros literarios y sus unidades de acción, tiempo y espacio, y a repudiar cualquier tipo de academicismo. Las fuentes de inspiración procedieron del medievo y de los valores consagrados en ese momento, proyectados a través de la poesía épica, de las leyendas y los romances. Este espíritu inquieto del romántico lo llevará a estudiar otras culturas: hacia el Oriente antiguo donde el hombre parecía haber mantenido un misterioso contacto con la naturaleza y hacia el desconocido mundo de América, donde los pueblos primitivos podía entregar el secreto de la vida.
Fundamentalmente, el Romanticismo propone la posibilidad de unión de la vida y la literatura, conectadas ambas gracias a la inspiración o intuición del creador. Atrás quedan las normas y exigencias neoclásicas, ahora el escritor es libre para dar forma a su inspiración y sensibilidades personales a través del lenguaje.
El Romanticismo va a oponer al racionalismo de lo neoclásico, el misterio de la vida; a la tentativa de limitar al hombre a una esfera de conciencia donde cada acto está definido por las concretas relaciones de todo cuanto le rodea, una posibilidad de liberar al individuo del cerco lógico para conectarlo con los valores eternos del espíritu.
Si bien son movimientos contrarios, la influencia de las ideas de la Ilustración son importantes para el desarrollo del omanticismo, puesto que de este movimiento se extraen el espíritu crítico, el afán individualista y la idea de libertad, pero, naturalmente, rechaza la fría lógica racionalista. También se ve influenciado por las ideas de la Revolución Francesa, ya que esta modificó el concepto de lo tradicional y los privilegios de la monarquía.
Los sentimientos nacionalistas se ven exaltados, puesto que se pretende eliminar todo vestigio del dominio napoleónico. A partir de esto se entiende la admiración por la Edad Media, momento en que surgen las naciones, las lenguas romances y cada país se prepara para vivir su propia historia, cultura, religión, folklore, idioma y literatura.
El hombre del Romanticismo se caracteriza por valorar el Yo por sobre el colevtivo. Tendía a la exacerbación de la personalidad individual. Además, este exagerado subjetivismo del romántico lo lleva a desechar la autoridad de la norma y a protestar contra los convencionalismos sociales, en pos de un ansia ilimitada de libertad. Si el Yo puede manifestarse de manera espontánea y sincera, ningún precepto, traba moral o social puede coartar su natural expresión. Esta libertad se manifiesta en la literatura a través de la creación de un arte peculiar de cada individuo y de cada nación. Esto lleva a la valoración del pasado, del folklore, de la leyenda, el retorno a lo típico de cada país. Asimismo, este deseo de libertad se manifiesta en la estructura formal de las obras: variados metros en la poesía, mezcla de prosa y verso, combinación de tragedia y comedia, ruptura de las unidades dramáticas, rechazo a la finalidad didáctica, unión del tono íntimo y delicado con la estridencia del fervor patriótico. Se remarca en esta época la libertad de los ciudadanos por expresar y manifestar su opinión y para intervenir en el gobierno de su país, en pos de sus ideas liberales. Tambiés se hace visible una libertad moral y social, puesto que el romántico protesta en contra de estas normas e inaugura la pasión y el sentimiento como las pautas más adecuadas de conducta.
Sin embargo este deseo de ser libre, en el hombre romántico se aloja un sentimiento de melancolía. El hombre de esta época es un idealista que vive no la realidad externa, sino la idealidad de sus ilusiones proyectadas hacia el mundo. Este antagonismo se produce entre el mundo interno, creado y subjetivo, y el mundo exterior, objetivo y circundante: la mujer ideal no existe, la patria no lo comprende, la humanidad lo rechaza. Esta tensión entre un mundo y otro desemboca en la desilusión. El romántico busca algo que dé plenitud a su alma, pero no lo encuentra. Es este choque con la realidad lo que lo lleva a huir hacia países lejanos y exóicos, o hacia la Edad Media.
Las decepciones ante la vida por un ideal soñado, irrealizable, provocan la melancolía, el mal del siglo, sentimiento indefinido de tristeza, dolor, sufrimiento y desengaño.
La literatura de esta época se caracteriza por su anhelo de libertad, que se entiende entre sentidos de
a) Libertad artística: Ser creativos sin necesidades de las reglas reverenciadas por los rígidos neoclásicos.
b) Libertad en el espacio: Impulsa al autor romántico a buscar la soledad o huir imaginariamente a países lejanos míticos, cuya vida y paisaje se pinta con devoción.
c) Libertad en el tiempo: Conduce hacia el pasado a través del recuerdo o hacia el futuro por medio del ensueño.
d) Subjetivismo: Expresa libre y con mucha sinceridad su mundo interior, su yo personal, su ego: emociones, sentimientos, anhelos. Busca su originalidad en su propia intimidad. Manifiesta tristeza, melancolía y desesperación, por que el romántico es un ser fantasioso, cuyos deseos e ilusiones chocan constantemente con la realidad.
e) Predominio del sentimiento sobre la razón: Pone mayor pasión antes que racionalidad.
f) Nacionalismo: Se interesa por las leyendas y tradiciones, de ahí su predilección por el medioevo, por lo popular y por todo lo que encarna más vivamente el espíritu nacional.
g) Revaloración de la naturaleza: Uno de los rasgos principales del romanticismo fue su preocupación por la naturaleza. El placer que proporcionan los lugares intactos.
h) Valoración del medioevo: Se valoran los ideales medievales de honor caballeresco, de aventuras y de fe cristiana y figuración de la mujer amada.
i) Abarcó todos los géneros: Como corriente literaria encontró su expresión en la poesía, el teatro, la novela pero también renovó todos los géneros, como la historia, la música y la crítica, extendiéndose así mismo al campo de las bellas artes.
j) La pasión por lo exótico: Imbuidos de un nuevo espíritu de libertad, los escritores románticos de todas las culturas ampliaron sus horizontes imaginarios en el espacio y en el tiempo. Regresaron a la edad media en busca de temas y escenarios y ambientaron sus obras en lugares exóticos. La nostalgia por el pasado gótico se funde con la tendencia a la melancolía y genera una especial atracción hacia las ruinas, los cementerios y lo sobrenatural.
k) El amor y la muerte: El romántico asocia amor y muerte, como ocurre en el Werther de Goethe. El amor atrae al romántico como vía de conocimiento, como sentimiento puro, fe en la vida y cima del arte y la belleza. El romántico ama el amor por el amor mismo, y éste le precipita a la muerte y se la hace desear, descubriendo en ella un principio de vida, y la posibilidad de convertir la muerte en vida: la muerte de amor es vida, y la vida sin amor es muerte.
l) El elemento sobrenatural: El gusto por los elementos irracionales y sobrenaturales figura entre las principales características de la literatura inglesa y alemana del periodo romántico. Esta tendencia se vio reforzada en un sentido por la desilusión con el racionalismo del siglo XVIII, y en otro por la recuperación de una abundante cantidad de literatura.
2.1 EL ROMANTICISMO ALEMÁN
Alemania es la cuna del Romanticismo. Responde a las mismas características anteriormente señaladas de este movimiento. Sin embargo, se caracterizó porque no fue un movimiento unitario. Por ello se habla en las historias literarias de varias fases del Romanticismo. Una etapa fundamental fueron los años noventa del siglo XVIII (Primer Romanticismo), pero las últimas manifestaciones alcanzan hasta la mitad del siglo XIX.
La figura más significativo de esta época fue Johann W. von Goethe. Este intelectual alemán, que se desarrollo en diferentes ámbitos de la cultura y las ciencias, se caracteriza por demostrar un conocimiento profundo de la interioridad humana. Este autor ejerció una influencia importante en el resto de los autores de la época, por lo que es considerado como uno de los precursores del movimiento romántico. Su novela Las desventuras del joven Werther, presenta la vida de un joven artista a través de las cartas que le envía a un amigo. Este joven artista tiene un temperamento sensible y apasionado, pero sufre por un amor que no puede ser correspondido.
2.2 EL ROMANTICISMO ESPAÑOL
En la poesía, los poetas plasman con euforia y pasión todo cuanto sienten. Los principales temas son el amor pasional, las reivindicaciones sociales, el Yo del poeta y la naturaleza, ambientada en lugares oscuros y misteriosos. Su representante más destacado de la poesía del Romanticismo es José de Espronceda
¿Por qué volvéis a la memoria mía,
Tristes recuerdos del placer perdido,
A aumentar la ansiedad y la agonía
De este desierto corazón herido?
¡Ay!, que de aquellas horas de alegría
Le quedó al corazón sólo un gemido,
¡Y el llanto que al dolor los ojos niegan,
Lágrimas son de hiel que el alma anegan!
¿Dónde volaron, ¡ay!, aquellas horas
De juventud, de amor y de ventura,
Regaladas de músicas sonoras,
Adornadas de luz y de hermosura?
Imágenes de oro bullidoras,
Sus alas de carmín y nieve pura,
Al sol de mi esperanza desplegando,
Pasaban, ¡ay!, a mi alrededor cantando.
En cuanto a la prosa, la producción española es más bien escasa, limitándose en muchas ocasiones a traducir novelas extranjeras. La prosa española se limita básicamente en la novela, la prosa científica o erudita, el periodismo y el cultivo intenso del costumbrismo. Entre los prosistas españoles se destaca Mariano José de Larra, periodista, crítico satírico y literario, y escritor costumbrista, publica en prensa más de doscientos artículos a lo largo de tan sólo ocho años, y considerado uno de los más fieles representantes del espíritu romántico.
2.3 EL ROMANTICISMO INGLÉS
El romanticismo inglés fue contemporáneo al alemán, del cual recibió influencia directa. En Inglaterra, el Romanticismo no se constituyó en una escuela o grupo literario, ni siquiera hubo lugares habituales de reunión, como sucedió en otros países. El movimiento romántico inglés, pese a todo, fue muy importante y se caracterizó por la evocación de la Edad Media y por el exotismo que llevaba a los escritores a países lejanos, desconocidos, imaginados.
Son autores destacados de esta época los poetas William Wordsworth, Coleridge, Lord Byron, Percy B. Shelley y John Keats. Entre los prosistas destacan Sir Walter Scott y Mary Shelley con su novela Frankenstein, que narra la historia de Víctor Frankenstein, un joven suizo, estudiante de medicina en Ingolstadt, obsesionado por conocer "los secretos del cielo y la tierra". En su afán por desentrañar "la misteriosa alma del hombre", Víctor crea un cuerpo a partir de la unión de distintas partes de cadáveres diseccionados. El experimento concluye con éxito cuando Frankenstein le da vida al monstruoso cuerpo.
3. EL REALISMO
El Realismo es aquella tendencia artística que surge como respuesta al espíritu romántico. Esta nueva forma de sentir el arte toma sus contenidos de la experiencia cotidiana, del mundo de los sentidos, de las realidades concretas inmediatas y del dinamismo de las pasiones humanas.
El Realismo podría ser definido como un movimiento artístico que busca reproducir la realidad tal como es, sin pretender idealizarla o modificarla, a diferencia del Romanticismo. Por eso, la literatura realista no es expresión libre de una conciencia creadora, sino manifestación de un mundo concreto configurado del modo más objetivo e impersonal posible. Los autores, entonces, pretenden entregar una visión total del hombre y su realidad histórica, tanto en sus aspectos sublimes y altruistas como en los vulgares, insignificantes y grotescos.
A diferencia del artista romántico, que fundamentaba la realidad en su mundo íntimo y desechaba –por ser hostil o frustrante– el espacio y tiempo del presente. La realidad se le ofrecía como una fuerza antagónica a sus deseos, sueños, ideales, esperanzas, ilusiones y aspiraciones. De aquí la desilusión ante una existencia que lo decepcionaba, lo frustaba y, a veces, incluso lo destruía, y que se refugiaba dentro de sí mismo, más allá de su propio tiempo y espacio, tras la búsqueda de una intemporalidad más acorde con su modo de ser, lo cual lo llevaba a una despreocupación de los problemas de su época y a una nostalgia de edades pasadas o de lugares más acogedores; para el hombre realista, en cambio, el concepto de lo real se vincula con el mundo material-histórico en que le corresponde vivir: un cosmos configurado por personas, objetos y situaciones propios de la época. Lo real, por tanto, no reside en el espacio internalizado de la conciencia del yo, sino, al contrario, es un espacio material, concreto, externo al hombre, que lo limita, pero, al mismo tiempo, le ofrece múltiples posibilidades de ser. El realista pensaba que conocer el dinamismo de la vida del hombre a aprehender la verdad que regula la existencía en una época. A la verdad se llega por un proceso lógico de causa-efecto.
La literatura realista se caracteriza por
a) La valoración de la realidad externa: Se tiende a un conocimiento comprensivo del hombre inserto en un espacio y tiempo determinados.
b) El afán de actualidad: La aprehensión del mundo externo del modo más exacto, lleva a integrar a la literatura todos los aspectos desechados en el período anterior: la vida cotidiana.
c) La descripción de personajes y situaciones comunes: la descripción de personajes vulgares que viven situaciones comunes, diarias, repetitivas, incluso, a veces, insignificantes.
d) La integración de problemas sociales, económicos e ideológicos a la literatura: Los asuntos fantásticos, intimistas, confesionales, el relato de acontecimientos trascendentes del pasado nacional, son superados en una literatura que pretende entregar el testimonio de su época, tanto en sus afanes materiales como en sus síntomas espirituales.
e) La técnica de la descripción fotográfica: Con el Realismo cobra un valor especial la técnica de la descripción fotográfica de personas, cosas y paisajes, pues se rehuye toda posible idealización o proyección sentimental del autor en el objeto observado.
f) La función cognoscitiva y la finalidad docente: Si el arte realista debía reflejar las condiciones espirituales de la época y los afanes del hombre en colectividad, entonces, a la obra literaria le corresponde una función cognoscitiva. Es decir, la literatura es un documento o testimonio que sirve para conocer la realidad. De aquí surge la finalidad docente, pues el escritor reproduce el mundo ex-terno, pero lo ordena de acuerdo con una motivación ideológica o moral. Interesa no emocionar al lector n0i hacer vibrar su imaginación, sino orientarlo y convencerlo hacia determinadas conductas morales o ideas sociales.
El arte realista no es el despliegue libre del genio creador; al contrario, ya sabemos, el artista debe ajustarse a la realidad y desechar su subjetividad. Tal criterio de precisión se fundamenta en un principio de objetividad. La obra, entonces, no emana de la inspiración del autor ni de sus ensueños o de sus aspiraciones de un mundo ideal, sino que parte de la observación atenta y minuciosa de los hombres en sus circunstancias comunes de vida. El punto de origen, por tanto, es el mundo y éste se capta mediante la técnica de la observación. Con el fin de ajustar el quehacer artístico a la calidad, el hombre de letras de este momento simula su narración como un testimonio.
Los grandes exponentes de este tipo de obras son: en Rusia, León Tolstoy (La guerra y la paz, Ana Karenina) y Fiodor Dostoievski (Los hermanos Karamazov, Crimen y castigo, El jugador, El idiota, entre otras); en España, Benito Pérez Galdós (Doña Perfecta, Marianela, Fortunata y Jacinta, entre otras); en Francia, Honore de Balzac (Comedia humana), Gustave Flaubert (Madame Bovary) y Victo Hugo (Los miserables, Nuestra señora de París, María Tudor, Ruy Blas, entre otras); en Inglaterra, Charles Dickens (David Copperfield, Oliver Twist) y George Eliot (Escenas de la vida clerical, El molino de Floss); y en Estados Unidos, Mark Twain (Las aventuras de Tom Sawyer, Principe y mendigo, Un yanqui en la corte del Rey Arturo, Huckleberry Finn, entre otras).
4. EL NATURALISMO
El Naturalismo es una intensificación de la tendencia realista; sin embargo, posee rasgos propios que lo diferencian de aquélla. Estos proceden de:
a) la filosofía positivista, para quien el pensamiento debe apoyarse en hechos reales con el objeto de llegar a formular leyes de conducta
b) la medicina experimental, que lleva a la literatura hacia una atracción desmedida por las ciencias empíricas;
c) el determinismo, que somete la vida del hombre a los condicionamientos genéticos, ambientales e históricos;
d) la teoría evolucionista, en relación con las leyes de la herencia, la adaptación al medio y la lucha por sobrevivir, y
e) la filosofía del pesimismo, quien concibe el amor como un embrujo de la Naturaleza para conservar la especie, a través de la reproducción y selección natural.
Desde esta perspectiva, el novelista comienza su tarea literaria con la recolección de los datos, base del experimento. Posteriormente, éste se lleva a cabo a través del desarrollo de una historia, para llegar a com-probar, con el rigor propio de la ciencia empírica, que los procesos sicológicos están de-terminados, sujetos a leyes inexorables, del mismo modo que los fenómenos físicos.
Las características de las obras que pertenecen a este estilo son:
a) Determinismo positivista como orden vital supremo, traducido, con frecuencia, en fatalismo mecanicista. El naturalista presenta al ser humano sin albedrío, sin libertad, determinado por la herencia genética y el medio en que vive.
b) La fisiología como motor de la conducta de los personajes;
c) Anticlericalismo radical;
d) Sátira y denuncia social. La novela naturalista no vale como simple pasatiempo, es un estudio serio y detallado de los problemas sociales, cuyas causas procura encontrar y mostrar de forma documental.
e) Concepción de la literatura como arma de combate político, filosófico y social;
f) Feísmo y tremendismo como repulsivos. Puesto que se presentan casos de enfermedad social, el novelista naturalista no puede vacilar al enfrentarse con lo más crudo y desagradable de la vida social.
g) Adopción de los temas relativos a las conductas sexuales como elemento central de las novelas. No se trata de un erotismo deleitoso y agradable, sino que es una manifestación de enfermedad social, suciedad y vicio. Por ello, frecuentemente el novelista naturalista se centra en el mundo de la prostitución, vista como lacra social y como tragedia individual.
jueves, 22 de abril de 2010
Guía de estudio Renacimiento y Barroco
GUÍA DE ESTUDIO
RENACIMIENTO Y BARROCO
La forma de concebir el mundo y la vida en la Edad Media estaba íntimamente ligada a la religión. Recuerda que este período nace luego de una profunda crisis: el desmoronamiento del Imperio Romano, producto de la corrupción de sus gobernantes, la pérdida de los valores morales, la pérdida de la fe en las autoridades y dirigentes, la esclavitud o el trabajo forzado, entre varios factores.
Características generales de la Edad Media
- La iglesia tenía una influencia importante en esta época. Era poderosa y muy rica, puesto que los monasterios recibían grandes donaciones. Además eran focos de cultura y civilización. Lo principal era Dios, por lo tanto, la cultura de la Edad Media es una cultura teocéntrica.
- Se producen las Cruzadas, que tenían como intención reconquistar los territorios sagrados que estaban en manos de los musulmanes.
- En literatura se puede destacar los cantares de gesta –poemas épicos que contaban las hazañas de guerreros destacados que recuperaban su honor con actos nobles y arriesgadas aventuras.
- Se desarrollan, principalmente en España, obras en lengua vulgar –del pueblo-, y destinada a la lectura y educación. Estas obras pertenecen al mester de clerecía. Entre sus autores se destaca Gonzalo de Berceo, primer poeta castellano de nombre conocido.
Alta Edad media (hasta el siglo XIII)
- Se basa en la economía agraria y el apoyo al régimen feudal.
Se producen invasiones de los pueblos bárbaros al Imperio Romano, rompiendo con la unidad social que existía. Baja Edad Media (hasta el siglo XV)
- Surge la clase comercial o burguesía y se crean ciudades.
- Se crearon las primeras universidades.
- El feudalismo empieza a dar paso al régimen parlamentario en las ciudades o burgos
Si la caída del Imperio Romano de Occidente marcó el inicio de la Edad Media, la caída de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, en manos de los turcos en 1453, señala el nacimiento de la Era Moderna. Para toda Europa, los siglos XVI y XVII marcan un extraordinario florecimiento cultural que se manifiesta en los dos períodos que estamos estudiando: el Renacimiento y el Barroco.
RENACIMIENTO
Es uno de los grandes movimientos que se han sucedido en la historia de la humanidad, ya que marcó el paso de un mundo Medieval a un mundo Moderno, que impregnó su sentir en todos los ámbitos del hombre, más allá de lo puramente artístico. Si bien se dice que se pueden encontrar rasgos de este período ya en la Edad Media, el siglo XV d.C. en Italia se señala como el siglo donde se inicia esta trascendental etapa. Para algunos se inicia con la caída de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, el año 1453 en manos de los turcos, o por el auge que se le da a la literatura con el descubrimiento de la imprenta, incluso se dice que no se inicia sino hasta que Copérnico descubre el sistema heliocéntrico (helio-, sol), pero la fecha tope es 1492 con el descubrimiento de América.
A partir de este momento se pone importancia al hombre como individuo, se redescubre al mundo como armonía y realidad que rodea al hombre liberado de todas las preocupaciones religiosas.
“El Renacimiento es ante todo, un espíritu que transforma no sólo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas de pensamiento. En su conjunto se ha visto una clara reacción al espíritu teológico de la Edad Media, sin embargo la ruptura no se produce de manera violenta porque no pocas de las concepciones que se van a desarrollar tuvieron su origen durante el Medioevo, y esto es claramente apreciable en el terreno artístico.”
Mónica Díaz de la Cortina
Este movimiento surge en Italia en el siglo XV, expandiéndose con fuerza en toda Europa, y con posterioridad al mundo hispanoamericano. Italia se organizó en torno a ciudades que tuvieron un gran auge artístico y político. La principal de ellas fue Florencia. Surge también en esta época el mecenazgo, es decir, un patrocinio o aporte financiero a algún artista o científico, con el fin de permitirles desarrollar su obra sin exigir nada a cambio.
Durante el Renacimiento, el hombre se centra en el estudio de la cultura clásica, en el estudio del hombre como individuo y en su capacidad de intelectual para el estudio de todos los campos del conocimiento. El ideal es un hombre completo, armónicamente desarrollado en lo físico y en lo espiritual, que no limita su saber a un campo concreto, sino que está abierto a lo universal. En ese sentido, podemos nombrar a dos grandes artistas italianos, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel, que no solo se dedicaron a pintar o esculpir magnificas obras, sino que también realizaron aportes a la medicina, a la astronomía, a la arquitectura, al pensamiento filosófico, entre varias otras materias.
Esta plena confianza que se tiene en el hombre, da lugar al antropocentrismo. La difusión de los grandes descubrimientos y las grandes obras se vieron acrecentadas con el descubrimiento de la imprenta: las teorías de Copérnico, los pensamientos de Erasmo de Rotterdam, las obras de Dante y Boccaccio, etc.
Características generales del Renacimiento
- Surge una nueva clase social: la burguesía. Está formada por comerciantes y artesanos que tienen dinero.
- Se fortalece el poder real. El dueño absoluto es el monarca, y los nobles se convierten en cortesanos.
- El hombre renacentista concibe la vida como una etapa de la que hay que disfrutar antes de que llegue la muerte.
- El ideal de hombre renacentista es el cortesano: hombre de armas y hombre de letras.
- El hombre renacentista siente necesidad de saber y aprender. Aparecen hombres de ciencia que ya no poseen una educación eclesiástica (religiosa).
- Con la invención de la imprenta durante el siglo XV, se facilita la difusión de libros.
- El artista renacentista se preocupa por encontrar nuevas formas para expresar la belleza, y por renovar los temas de sus obras. Desea crear un mundo de belleza mediante un estilo sencillo. Los temas más frecuente son:
- El amor. Se idealiza a la mujer de tal modo que llega a considerarse como un reflejo de la belleza divina.
- La naturaleza. Se concibe como un símbolo de la perfección divina. Se describe como un lugar de paz, quietud y armonía donde se desarrolla la acción amorosa.
- La mitología. Se utilizan los mitos y leyendas de los dioses grecolatinos como fuente de inspiración poética; sirviendo a la vez para dar belleza a la obra.
En España, la figura de Garcilaso de la Vega es la más importante dentro del ámbito artístico, mientras que en el político, destaca la reina Isabel la Católica.
Garcilaso es el fiel representante del hombre renacentista, ya que además de cultivar las artes, era un fiel soldado del emperador Carlos V, en él se produce la fusión del ideal renacentista: tomando ora la espada ora la pluma. Se realiza en su obra la idealización del amor y la naturaleza. Se ve influenciado por el poeta italiano Petrarca, que se puede apreciar en la temática amorosa de sus poemas.
También en España surge otro tipo de poesía, destinada a la adoración y alabanza de Dios: la poesía mística. Lo místico califica todo hecho psicológico mediante el cual el hombre cree experimentar directamente a Dios. De estos poetas se destacan las figuras de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz. Sus obras brotaban de la encarnación de su amor en las palabras que lo expresaban, de comunicar una experiencia personal y despertar en los demás el amor a Dios. Utilizan la poesía porque es el medio de expresión más apropiado para comunicar sus sentimientos místicos.
Durante el siglo XVI, en Europa, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo en los usos y costumbres de la iglesia cristiana, especialmente respecto a las pretensiones papales de dominio sobre la cristiandad. Se rechazaba tanto el complejo sistema de sacramentos de la iglesia, como la venta de indulgencias –pagar por obtener el perdón de los pecados. Uno de sus principales promotores fue Martín Lutero, que rechazaba el nombramiento por conveniencia de los cargos eclesiales, entre otros aspectos que corrompían a la misma iglesia.
Se produce de esta forma, el surgimiento de nuevas religiones, derivadas del cristianismo que contravenían las órdenes de la iglesia, considerando a la Biblia como única fuente de la palabra de Dios, sin la necesidad de intermediarios para su interpretación, entre otros aspectos.
Para contrarrestar este movimiento, la Iglesia Católica tuvo que reaccionar, por lo que promueve restaurar su prestigio a través de las artes. De esta forma, a manera simbólica de la Contrarreforma, surge el Barroco.
BARROCO
Se enmarca en el siglo XVI, en donde el Imperio Español toma fuerza, dominando prácticamente a toda Europa Occidental. Se impone en Italia y en el Vaticano, sustituyendo el modo de vivir de los italianos por otro más austero. La libertad del artista disminuye, de nuevo entra al servicio de la nobleza y de la iglesia. Se vuelve a los temas religiosos y a las figuras vestidas.
Las obras de arte se recargan de adornos superfluos y los temas se centran en el desengaño y el pesimismo. Por esta razón, el término barroco se utilizó durante mucho tiempo de manera peyorativa, como sinónimo de rebuscado, recargado, de figuras caprichosas y elaboradas, difícil de entender.
En la literatura y en las artes espaciales y temporales, se pueden señalar de modo general las siguientes características:
- El uso intensivo del contraste: luz-sombra, vida-muerte, día-noche, quietud-movimiento, etc.
- La acumulación de elementos estructurales y/u ornamentales, lo cual da la impresión de un estilo recargado
- La libertad total del creador, que lo hacen aparecer como un arte o estilo caprichoso
- Rebeldía ante la norma, el artista se entrega al impulso individual
- El barroco es un arte preocupado, angustiado por problemas religiosos, espirituales, que se manifiesta en la escultura y la pintura
- Separación de las armas y de las letras
En la literatura española, el barroco se divide en dos corrientes o tendencias, que a veces aparecen separadas o contrarias, pero que son parte del mismo fenómeno. Estas corrientes son el culteranismo y el conceptismo.
Culteranismo Conceptismo
- Corriente literaria que cultiva la forma de las palabras dejando en un segundo plano su contenido y pretende crear un mundo de belleza, impresionando para ello los sentidos con los más variados estímulos de luz, color, sonido y con un lenguaje pomposo y culto.
- Pretendía elevar la poesía a un nivel lejano al vulgo
- Se abusa de la metáfora, con el fin de crear un mundo de belleza absoluta.
- Uso frecuente de cultismos, palabras tomadas del latín o del griego
- Abuso, además, del hipérbaton, es decir, se altera el orden de la oración, con lo que se dificulta la comprensión de este.
- Su máximo exponente fue Luis de Góngora - Corriente literaria que profundiza en el sentido o concepto de las palabras. Se puede definir como una agudeza mental que da preferencia a las ideas con el fin de impresionar la inteligencia o el deseo de decir mucho con pocas palabras.
- También se utilizan metáforas, pero no para embellecer, sino para impresionar la inteligencia. Son metáforas forzadas, asociaciones anormales de ideas, transiciones bruscas y gusto por los contrastes violentos.
- Se realizan juegos de palabras, es decir, una misma palabra se utiliza con significados diferentes
- Posee un estilo breve y conciso que se logra mediante la eliminación de palabras
- Se usa la antítesis para impresionar y agudizar la mente
- Su máximo exponente fue Francisco de Quevedo.
A la mujer joven
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido, el Sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lirio bello;
mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano
y mientras triunfa con desdén lozano
de el luciente cristal tu gentil cuello
goza cuello, cabello, labio y frente
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lirio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata, o víola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, el polvo, en sombra, en nada. ¡Cuán frágil es la vida!
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Feroz, de tierra el débil muro escalas,
en quien lozana juventud se fía;
mas ya mi corazón del postrer día
atiende el vuelo, sin mirar las alas.
¡Oh condición mortal! ¡Oh dura suerte!
¡Que no puedo querer vivir mañana
sin la pensión de procurar mi muerte!
Cualquier instante de la vida humana
es nueva ejecución, con que me advierte
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.
En España, los siglos XVI y XVII se conocen con el nombre de Siglo de Oro, ya que la cultura tuvo su apogeo en esta época. Fue un periodo de gran florecimiento político y económico en España, que alcanzó un gran renombre y prestigio internacional; durante esta época todo lo nuevo en Europa venía de España y era imitado con gusto y aplicación; se puso de moda saber la lengua española. Se desarrollan en especial la literatura, las artes plásticas y la música. El punto más alto de este apogeo se encuentra en las obras de Cervantes y de Lope de Vega.
RENACIMIENTO Y BARROCO
La forma de concebir el mundo y la vida en la Edad Media estaba íntimamente ligada a la religión. Recuerda que este período nace luego de una profunda crisis: el desmoronamiento del Imperio Romano, producto de la corrupción de sus gobernantes, la pérdida de los valores morales, la pérdida de la fe en las autoridades y dirigentes, la esclavitud o el trabajo forzado, entre varios factores.
Características generales de la Edad Media
- La iglesia tenía una influencia importante en esta época. Era poderosa y muy rica, puesto que los monasterios recibían grandes donaciones. Además eran focos de cultura y civilización. Lo principal era Dios, por lo tanto, la cultura de la Edad Media es una cultura teocéntrica.
- Se producen las Cruzadas, que tenían como intención reconquistar los territorios sagrados que estaban en manos de los musulmanes.
- En literatura se puede destacar los cantares de gesta –poemas épicos que contaban las hazañas de guerreros destacados que recuperaban su honor con actos nobles y arriesgadas aventuras.
- Se desarrollan, principalmente en España, obras en lengua vulgar –del pueblo-, y destinada a la lectura y educación. Estas obras pertenecen al mester de clerecía. Entre sus autores se destaca Gonzalo de Berceo, primer poeta castellano de nombre conocido.
Alta Edad media (hasta el siglo XIII)
- Se basa en la economía agraria y el apoyo al régimen feudal.
Se producen invasiones de los pueblos bárbaros al Imperio Romano, rompiendo con la unidad social que existía. Baja Edad Media (hasta el siglo XV)
- Surge la clase comercial o burguesía y se crean ciudades.
- Se crearon las primeras universidades.
- El feudalismo empieza a dar paso al régimen parlamentario en las ciudades o burgos
Si la caída del Imperio Romano de Occidente marcó el inicio de la Edad Media, la caída de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, en manos de los turcos en 1453, señala el nacimiento de la Era Moderna. Para toda Europa, los siglos XVI y XVII marcan un extraordinario florecimiento cultural que se manifiesta en los dos períodos que estamos estudiando: el Renacimiento y el Barroco.
RENACIMIENTO
Es uno de los grandes movimientos que se han sucedido en la historia de la humanidad, ya que marcó el paso de un mundo Medieval a un mundo Moderno, que impregnó su sentir en todos los ámbitos del hombre, más allá de lo puramente artístico. Si bien se dice que se pueden encontrar rasgos de este período ya en la Edad Media, el siglo XV d.C. en Italia se señala como el siglo donde se inicia esta trascendental etapa. Para algunos se inicia con la caída de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, el año 1453 en manos de los turcos, o por el auge que se le da a la literatura con el descubrimiento de la imprenta, incluso se dice que no se inicia sino hasta que Copérnico descubre el sistema heliocéntrico (helio-, sol), pero la fecha tope es 1492 con el descubrimiento de América.
A partir de este momento se pone importancia al hombre como individuo, se redescubre al mundo como armonía y realidad que rodea al hombre liberado de todas las preocupaciones religiosas.
“El Renacimiento es ante todo, un espíritu que transforma no sólo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas de pensamiento. En su conjunto se ha visto una clara reacción al espíritu teológico de la Edad Media, sin embargo la ruptura no se produce de manera violenta porque no pocas de las concepciones que se van a desarrollar tuvieron su origen durante el Medioevo, y esto es claramente apreciable en el terreno artístico.”
Mónica Díaz de la Cortina
Este movimiento surge en Italia en el siglo XV, expandiéndose con fuerza en toda Europa, y con posterioridad al mundo hispanoamericano. Italia se organizó en torno a ciudades que tuvieron un gran auge artístico y político. La principal de ellas fue Florencia. Surge también en esta época el mecenazgo, es decir, un patrocinio o aporte financiero a algún artista o científico, con el fin de permitirles desarrollar su obra sin exigir nada a cambio.
Durante el Renacimiento, el hombre se centra en el estudio de la cultura clásica, en el estudio del hombre como individuo y en su capacidad de intelectual para el estudio de todos los campos del conocimiento. El ideal es un hombre completo, armónicamente desarrollado en lo físico y en lo espiritual, que no limita su saber a un campo concreto, sino que está abierto a lo universal. En ese sentido, podemos nombrar a dos grandes artistas italianos, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel, que no solo se dedicaron a pintar o esculpir magnificas obras, sino que también realizaron aportes a la medicina, a la astronomía, a la arquitectura, al pensamiento filosófico, entre varias otras materias.
Esta plena confianza que se tiene en el hombre, da lugar al antropocentrismo. La difusión de los grandes descubrimientos y las grandes obras se vieron acrecentadas con el descubrimiento de la imprenta: las teorías de Copérnico, los pensamientos de Erasmo de Rotterdam, las obras de Dante y Boccaccio, etc.
Características generales del Renacimiento
- Surge una nueva clase social: la burguesía. Está formada por comerciantes y artesanos que tienen dinero.
- Se fortalece el poder real. El dueño absoluto es el monarca, y los nobles se convierten en cortesanos.
- El hombre renacentista concibe la vida como una etapa de la que hay que disfrutar antes de que llegue la muerte.
- El ideal de hombre renacentista es el cortesano: hombre de armas y hombre de letras.
- El hombre renacentista siente necesidad de saber y aprender. Aparecen hombres de ciencia que ya no poseen una educación eclesiástica (religiosa).
- Con la invención de la imprenta durante el siglo XV, se facilita la difusión de libros.
- El artista renacentista se preocupa por encontrar nuevas formas para expresar la belleza, y por renovar los temas de sus obras. Desea crear un mundo de belleza mediante un estilo sencillo. Los temas más frecuente son:
- El amor. Se idealiza a la mujer de tal modo que llega a considerarse como un reflejo de la belleza divina.
- La naturaleza. Se concibe como un símbolo de la perfección divina. Se describe como un lugar de paz, quietud y armonía donde se desarrolla la acción amorosa.
- La mitología. Se utilizan los mitos y leyendas de los dioses grecolatinos como fuente de inspiración poética; sirviendo a la vez para dar belleza a la obra.
En España, la figura de Garcilaso de la Vega es la más importante dentro del ámbito artístico, mientras que en el político, destaca la reina Isabel la Católica.
Garcilaso es el fiel representante del hombre renacentista, ya que además de cultivar las artes, era un fiel soldado del emperador Carlos V, en él se produce la fusión del ideal renacentista: tomando ora la espada ora la pluma. Se realiza en su obra la idealización del amor y la naturaleza. Se ve influenciado por el poeta italiano Petrarca, que se puede apreciar en la temática amorosa de sus poemas.
También en España surge otro tipo de poesía, destinada a la adoración y alabanza de Dios: la poesía mística. Lo místico califica todo hecho psicológico mediante el cual el hombre cree experimentar directamente a Dios. De estos poetas se destacan las figuras de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz. Sus obras brotaban de la encarnación de su amor en las palabras que lo expresaban, de comunicar una experiencia personal y despertar en los demás el amor a Dios. Utilizan la poesía porque es el medio de expresión más apropiado para comunicar sus sentimientos místicos.
Durante el siglo XVI, en Europa, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo en los usos y costumbres de la iglesia cristiana, especialmente respecto a las pretensiones papales de dominio sobre la cristiandad. Se rechazaba tanto el complejo sistema de sacramentos de la iglesia, como la venta de indulgencias –pagar por obtener el perdón de los pecados. Uno de sus principales promotores fue Martín Lutero, que rechazaba el nombramiento por conveniencia de los cargos eclesiales, entre otros aspectos que corrompían a la misma iglesia.
Se produce de esta forma, el surgimiento de nuevas religiones, derivadas del cristianismo que contravenían las órdenes de la iglesia, considerando a la Biblia como única fuente de la palabra de Dios, sin la necesidad de intermediarios para su interpretación, entre otros aspectos.
Para contrarrestar este movimiento, la Iglesia Católica tuvo que reaccionar, por lo que promueve restaurar su prestigio a través de las artes. De esta forma, a manera simbólica de la Contrarreforma, surge el Barroco.
BARROCO
Se enmarca en el siglo XVI, en donde el Imperio Español toma fuerza, dominando prácticamente a toda Europa Occidental. Se impone en Italia y en el Vaticano, sustituyendo el modo de vivir de los italianos por otro más austero. La libertad del artista disminuye, de nuevo entra al servicio de la nobleza y de la iglesia. Se vuelve a los temas religiosos y a las figuras vestidas.
Las obras de arte se recargan de adornos superfluos y los temas se centran en el desengaño y el pesimismo. Por esta razón, el término barroco se utilizó durante mucho tiempo de manera peyorativa, como sinónimo de rebuscado, recargado, de figuras caprichosas y elaboradas, difícil de entender.
En la literatura y en las artes espaciales y temporales, se pueden señalar de modo general las siguientes características:
- El uso intensivo del contraste: luz-sombra, vida-muerte, día-noche, quietud-movimiento, etc.
- La acumulación de elementos estructurales y/u ornamentales, lo cual da la impresión de un estilo recargado
- La libertad total del creador, que lo hacen aparecer como un arte o estilo caprichoso
- Rebeldía ante la norma, el artista se entrega al impulso individual
- El barroco es un arte preocupado, angustiado por problemas religiosos, espirituales, que se manifiesta en la escultura y la pintura
- Separación de las armas y de las letras
En la literatura española, el barroco se divide en dos corrientes o tendencias, que a veces aparecen separadas o contrarias, pero que son parte del mismo fenómeno. Estas corrientes son el culteranismo y el conceptismo.
Culteranismo Conceptismo
- Corriente literaria que cultiva la forma de las palabras dejando en un segundo plano su contenido y pretende crear un mundo de belleza, impresionando para ello los sentidos con los más variados estímulos de luz, color, sonido y con un lenguaje pomposo y culto.
- Pretendía elevar la poesía a un nivel lejano al vulgo
- Se abusa de la metáfora, con el fin de crear un mundo de belleza absoluta.
- Uso frecuente de cultismos, palabras tomadas del latín o del griego
- Abuso, además, del hipérbaton, es decir, se altera el orden de la oración, con lo que se dificulta la comprensión de este.
- Su máximo exponente fue Luis de Góngora - Corriente literaria que profundiza en el sentido o concepto de las palabras. Se puede definir como una agudeza mental que da preferencia a las ideas con el fin de impresionar la inteligencia o el deseo de decir mucho con pocas palabras.
- También se utilizan metáforas, pero no para embellecer, sino para impresionar la inteligencia. Son metáforas forzadas, asociaciones anormales de ideas, transiciones bruscas y gusto por los contrastes violentos.
- Se realizan juegos de palabras, es decir, una misma palabra se utiliza con significados diferentes
- Posee un estilo breve y conciso que se logra mediante la eliminación de palabras
- Se usa la antítesis para impresionar y agudizar la mente
- Su máximo exponente fue Francisco de Quevedo.
A la mujer joven
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido, el Sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lirio bello;
mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano
y mientras triunfa con desdén lozano
de el luciente cristal tu gentil cuello
goza cuello, cabello, labio y frente
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lirio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata, o víola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, el polvo, en sombra, en nada. ¡Cuán frágil es la vida!
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Feroz, de tierra el débil muro escalas,
en quien lozana juventud se fía;
mas ya mi corazón del postrer día
atiende el vuelo, sin mirar las alas.
¡Oh condición mortal! ¡Oh dura suerte!
¡Que no puedo querer vivir mañana
sin la pensión de procurar mi muerte!
Cualquier instante de la vida humana
es nueva ejecución, con que me advierte
cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana.
En España, los siglos XVI y XVII se conocen con el nombre de Siglo de Oro, ya que la cultura tuvo su apogeo en esta época. Fue un periodo de gran florecimiento político y económico en España, que alcanzó un gran renombre y prestigio internacional; durante esta época todo lo nuevo en Europa venía de España y era imitado con gusto y aplicación; se puso de moda saber la lengua española. Se desarrollan en especial la literatura, las artes plásticas y la música. El punto más alto de este apogeo se encuentra en las obras de Cervantes y de Lope de Vega.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)